Aunque sepas ésto,
mago no serás,
si no sabes dónde,
lo digerirás.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.