adivinanzas de cosas de la casa

El espejo

Es verdad que tú le miras,
es mentira que te ve,
sois iguales uno al otro,
está claro que eres él.

El espejo

Estoy dentro de él
y no puedo entrar en él.

El espejo

Cuando te veo me ves,
cuando me ves te veo
y no te parezco feo.

El agua

¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo
mucho más sucia me voy?

El salero

Dicen que quien lo tiene
es muy gracioso,
se sacude en la mesa
contra lo soso.

La sartén

Yo tengo calor y frío
y no frío sin calor
y sin ser ni mar ni río
peces en mí he visto yo.

El hielo

De mi madre nací yo,
sin fundamento de padre;
y luego me he muerto yo
y de mi nació mi madre.

El hielo

Hay un hijo
que hace nacer
a la madre
que le dio el ser.

La caja de cerillas

Caja llena de soldados,
todos largos y delgados
con gorritos colorados.

La cerilla

Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.

La cerilla/el fósforo

Cabezón y muy delgado
que se pone siempre negro,
después de haber sido frotado.

La ventana

Es venta y no se vende,
es Ana, pero no es gente.

La televisión

Es una caja habladora
que vive en todas las casas
y se calla a muy alta hora.

El teléfono

Aunque no hable
lo cuenta todo por cable.

El teléfono

Habla y no tiene boca,
oye y no tiene oído,
es chiquito y hace ruido,
muchas veces se equivoca.

El teléfono

Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.

El teléfono

Que timbre y número tenga
y en verdad portal no sea
es cierto, y el que desea
hablar por él, no lo cuelga.

La persiana

Puede ser de Persia,
puede ser de Ana,
por más que se enrolle,
se ve en la ventana.

La estufa

Es tu favorita
cuando sientes frío;
la encuentras escrita
en el verso mío.

La escoba

Sale de la sala,
entra en la cocina,
meneando la cola
como una gallina.

La escalera

Aunque yo nunca me mueva
por mí suben, por mi bajan;
soy de diversas materias
y mi utilidad la halagan.

El cristal

Lámina que no se ve
y nos protege del viento.
Aunque la atraviesa el sol,
se empaña con el aliento.

La cortina

Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.

La calefacción

No soy el sol,
tampoco el fuego;
pero la casa
bien que caliento.

El brasero

Durante el verano escondido,
en el invierno encendido.

El brasero

En invierno se usa
porque da calor
en verano estorba
y se echa al rincón.

La baldosa

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

El ascensor

Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.

La veleta

En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.

La veleta

En lo más alto me ponen
para que el aire me dé.
El aire me zarandea,
Y siempre lo miro a él.