adivinanzas de la ciudad y la calle

La zapatería

Tengo muchos pares,
te los puedes probar,
pero si te los llevas,
tendrás que pagar.

La tienda

Lugar de compra,
lugar de venta,
donde cada ama de casa
hace su cuenta.

La tienda

El que la tenga que la atienda
y si no lo mejor es que la venda.

El semáforo

Hombrecitos de colores,
metidos en una caja,
sin hablar nada te dicen:
¡peligro!, ¡cuidado!, ¡pasa!

El semáforo

Un tipo de fino talle
que con sólo tres colores
ayuda a cruzar la calle
a los niños y mayores.

El semáforo

Ciudadano muy mirado,
moderno camaleón,
subido en tu árbol,
cambias de color.

El semáforo

Con sólo tres colores
ordeno a cada uno.
Si todos me respetan
no habrá accidente alguno.

El “metro”

Mido telas y estaturas,
pero, a veces, en ciudades,
sin humos y sin candelas,
llevo gente en cantidades.

El “metro”

Por caminitos de hierro,
el gusano de metal,
en su barriga transporta
la gente por la ciudad,
llevándola por un túnel
en completa oscuridad.

La farola

Alta y delgada,
cabeza brillante,
ilumina de noche
a los caminantes.

La esquina

Vivo entre dos muros
que no pueden verse
y aunque no me doblo
me dobla la gente.

El coche

Le hacen correr sus caballos
y nunca le salen callos.

El coche

Zapatos de goma,
ojos de cristal,
con una manguera
lo alimentarás,
dentro del garaje
lo sueles guardar.

El coche

Un bulto veo venir,
sus pasos no hay quien los cuente,
y, cuando se acerca a mí,
meto mi cuerpo en su vientre.

La calle

Todos me pisan a mí,
pero yo no piso a nadie;
todos preguntan por mí,
yo no pregunto por nadie.

El buzón

Me llegan las cartas
y no sé leer
y, aunque me las trago,
no mancho el papel.