adivinanzas de libros y escritura

El sello

No me hace falta sacar pasaje:
me mojan la espalda
y me voy de viaje.

El sello

Si me mojas y me pegas
viajará la mensajera.

El sacapuntas

Corta bien y no es cuchillo,
afila y no es afilador,
y te presta sus servicios
para que escribas mejor.

El punto

Muy chiquito, chiquitito,
que pone fin a lo escrito.

El punto

Aunque sea tan pequeño,
siempre separo
y siempre detengo.

El periódico

Yo salgo todos los días
por eso me llaman diario.
Estoy lleno de noticias,
sucesos y comentarios.

El papel

Cae de la torre
y no se mata,
cae en el agua
y se desbarata.

La máquina de escribir

Sin hablar puedo decir
lo que mi dueño ha pensado;
tengo un carro, aunque sin mula,
y me muero en tres espacios.

La máquina de escribir

Contengo todas las letras,
los números y los signos,
si me aprietan con los dedos
escriben hasta los niños.

La máquina de escribir

Como una ametralladora
se escucha mi tableteo;
pero estoy en la oficina,
que mi oficio no es guerrero.

El libro

Tengo muchas hojas
y flores no tengo
mas si tú me mojas
yo me siento enfermo.

El libro

Con sus páginas abiertas
te va ilustrando la mente,
si alguna vez lo prestaras,
lo perderás para siempre.

El libro

Sin ser árbol, tengo hojas,
sin ser bestia, un buen lomo
y mi nombre en cada tomo.

El libro

Suelo ir de mano en mano,
hojas tengo y no soy flor,
y aun teniendo muchas letras
no soy de nadie deudor.

El libro

Con mis hojas bien unidas,
que no me las lleva el viento,
no doy sombra ni cobijo,
pero enseño y entretengo.

El libro

Tengo hojas sin ser árbol,
te hablo sin tener voz,
si me abres no me quejo,
adivina quien soy yo.

El lápiz

Por dentro carbón,
por fuera madera,
en tu maletón
voy a la escuela.

El lápiz

Nunca bien supe escribir
pero soy gran escribano;
bien que te puedo servir,
si me tomas en tu mano.

La imprenta

Jamás aprendí a escribir
y soy muy gran escribana
y, con invención galana,
te suelo siempre servir
sin cansar tarde y mañana.

La hoja de papel

Soy blanca como la nieve,
me ponen sobre una mesa,
para escribir sobre mí
cuanto venga a la cabeza.

La escritura

Campo blanco,
semilla negra,
dos que la ven,
uno que la siembra.

La escritura

Blancos son los campos,
las semillas negras,
cinco son los bueyes
que el arado llevan.

La escritura

Llanura blanca con flores negras;
cinco bueyes aran en ella.

La escritura

Sabana blanca tendida,
mariquita negra
le baila encima.

La escritura

Campo blanco,
flores negras,
un arado,
cinco yeguas.

El diccionario

Todas las palabras sé
y, aunque todas las explico,
nunca las pronunciaré.

El diccionario

Es un sabio gordinflón,
si le preguntan no habla,
sabe todas las respuestas,
tiene todas las palabras.

La carta

Una palomita,
blanca y negra;
vuela sin alas
y habla sin lengua.

La carta

Cruza los ríos,
también los mares,
vuela sin alas
a todas partes.

El bolígrafo

Bolita tengo
tinta, también
capucha tengo
y escribo bien.