adivinanzas para niños

Es una enorme naranja
pero de zumo salado,
los gajos se le suponen
entre un par de meridianos.

 

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Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.