De verde esmeralda
sobre la tapiada,
rabo rabilargo,
pata estirada,
corre que te corre,
mocita salada.
más adivinanzas de animales...
Sin salir de su casa por todos los sitios pasa.
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
¿Quién es este que se arrima trayendo su casa encima?
Dos torres altas, dos miradores, un quitamoscas, cuatro andadores.
Jamás de su casa sale y corre el monte y el valle.
De colores verderones, ojos grandes y saltones, tenemos las patas de atrás muy largas para saltar.
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
Con cuello largo y finito se pasea muy feliz, sólo si fueras mosquito le verias la nariz.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
