De verde esmeralda
sobre la tapiada,
rabo rabilargo,
pata estirada,
corre que te corre,
mocita salada.
más adivinanzas de animales...
Zumba que te zumba, van y vienen sin descanso, de flor en flor trajinando y nuestra vida endulzando.
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
Grandes patazas, chicas manitas, lindos colores en mis alitas, salto y no sé dónde caeré.
Teje con maña, caza con saña.
Nadie admira tu cantar, ni tus patas, ni tu pico, ya que todos quedan prendados de tu abanico.
Volando en el aire, y besando las flores, se pasa su vida, de luz y colores.
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
Mil damas en un camino sin polvo ni remolino.
