Dos torres altas,
dos miradores,
un quitamoscas,
cuatro andadores.
más adivinanzas de animales...
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
Aunque no soy pajarillo canto sin ninguna pena y cuando en plural me usan represento la condena.
Mil damas en un camino sin polvo ni remolino.
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
Mi casa llevo a cuestas, tras de mí dejo un sendero, soy lento de movimientos, no le gusto al jardinero.
Orejas largas, rabo cortito; corro y salto muy ligerito.
Tiene famosa memoria, gran tamaño y dura piel, y la nariz más grandota que en el mundo pueda haber.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
No vuela y tiene un ala, no es camión y hace «cran».
Dos torres altas, dos miradores, un quitamoscas, cuatro andadores.
