Dos torres altas,
dos miradores,
un quitamoscas,
cuatro andadores.
más adivinanzas de animales...
Donde nadie sube, trepo, donde nadie anda, trisco, muy poco estoy en el valle, pues lo mío son los riscos.
En el estanque me admiran, por mi elegancia y belleza tengo cuello largo y fino y muy bonita cabeza.
Anda, nada, vuela, no gasta zapato, va dejando estela.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
Cuantas manos le dio el mar a este extraño pasajero que lo quieren contratar para que juegue de arquero ¿quién es?
Soy dama cruel, temerosa, me paseo en verde prado, y todo aquel que me mira se queda muy espantado. Yo luzco un largo vestido que en tienda no fue comprado, no fue por mano de sastre, ni medido, ni cortado.
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
No vuela y tiene un ala, no es camión y hace «cran».
Por un camino muy oscuro va caminando un animal. El nombre del bicho ya te lo he dicho.
