Dos torres altas,
dos miradores,
un quitamoscas,
cuatro andadores.
más adivinanzas de animales...
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
Volando en el aire, y besando las flores, se pasa su vida, de luz y colores.
Es blanca como la nieve, es negra como el carbón, las patas como una vela, el cuello como una hoz.
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
Tengo ocho patas cargadas de ventosas, y paseo por las rocas, meciéndome en las olas. ¿Quién soy?
Prima hermana del conejo, aunque de lomo más alto, domina bien la carrera y el salto.
Soy roja como un rubí y llevo pintitas negras, me encuentro en el jardín, en las plantas o en la hierba.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
No es león y tiene garra, no es pato y tiene pata.
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
