Dos torres altas,
dos miradores,
un quitamoscas,
cuatro andadores.
más adivinanzas de animales...
Anda, nada, vuela, no gasta zapato, va dejando estela.
Jamás de su casa sale y corre el monte y el valle.
En dos castañuelas voy encerrado y al sacarme del mar me pongo colorado.
Mientras ella cacarea, él va buscando pelea.
Soy un animal patoso, y cuento con muchas patas; pero, en cambio, sólo tengo un pico y un par de alas.
Cuantas manos le dio el mar a este extraño pasajero que lo quieren contratar para que juegue de arquero ¿quién es?
Soy pequeño y alargado, en dos conchas colocado, como no puedo nadar, me pego a las rocas del mar.
Volando en el aire, y besando las flores, se pasa su vida, de luz y colores.
Chao, chao, rabito «alzao».
Por más que se suena el moco le cuelga.
