Dos torres altas,
dos miradores,
un quitamoscas,
cuatro andadores.
más adivinanzas de animales...
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
Nace en la dehesa y come en tu mesa.
¿Quién allá en lo alto en las ramas mora y allí esconde, avara, todo lo que roba?
Es negro como un curita y no se cansa de hacer bolitas.
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
Topó mi padre en la iglesia con uno vestido de negro, ni era fraile, ni era cura, que era lo que dije primero.
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Soy roja como un rubí y llevo pintitas negras, me encuentro en el jardín, en las plantas o en la hierba.
En alto vive, en alto vuela, en alto toca las castañuelas.
Lo rascaba llorando de la crin a la cola y en él se iba trotando por una loma.
