Dos torres altas,
dos miradores,
un quitamoscas,
cuatro andadores.
más adivinanzas de animales...
¿Qué es, qué es, del tamaño de una nuez, que sube la cuesta y no tiene pies?
¿Quién es este que se arrima trayendo su casa encima?
No lo parezco y soy pez, y mi forma la refleja una pieza de ajedrez.
Soy roja como un rubí y llevo pintitas negras, me encuentro en el jardín, en las plantas o en la hierba.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Mis patas largas, mi pico largo, hago mi casa en el campanario.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
Zumba que te zumba, van y vienen sin descanso, de flor en flor trajinando y nuestra vida endulzando.
Lo rascaba llorando de la crin a la cola y en él se iba trotando por una loma.
Vive en el desierto, mata a las personas, debajo de las piedras, muy bien se acomoda.
