Dos torres altas,
dos miradores,
un quitamoscas,
cuatro andadores.
más adivinanzas de animales...
De colores muy galano, soy bruto y no lo parezco, perpetua prisión padezco, uso del lenguaje humano, si bien de razón carezco.
Soy dama cruel, temerosa, me paseo en verde prado, y todo aquel que me mira se queda muy espantado. Yo luzco un largo vestido que en tienda no fue comprado, no fue por mano de sastre, ni medido, ni cortado.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
De tierra morena vengo, estirando y encogiendo, amárrenme las gallinas, que a los perros no les temo.
Es blanca como la nieve, es negra como el carbón, las patas como una vela, el cuello como una hoz.
Va caminando por un caminito, no tiene alas y va despacito.
Alas de muchos colores se pierden entre las flores.
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
En alto vive, en alto vuela, en alto toca las castañuelas.
Del agua soy, tierra y aire cuando de andar me canso, si se me antoja vuelo si se me antoja nado.
