Dos torres altas,
dos miradores,
un quitamoscas,
cuatro andadores.
más adivinanzas de animales...
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
Soy pequeño y alargado, en dos conchas colocado, como no puedo nadar, me pego a las rocas del mar.
El roer es mi trabajo, el queso mi aperitivo y el gato ha sido siempre mi más temido enemigo.
De negro y en procesión adivina quiénes son.
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
Chao, chao, rabito «alzao».
¿Quién es el que hace, ya le pregunten o no, con la cabeza que sí y con la cola que no?
Nunca camina por tierra, ni vuela, ni sabe nadar, pero aún así siempre corre, sube y baja sin parar.
Anda, nada, vuela, no gasta zapato, va dejando estela.
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
