Dos torres altas,
dos miradores,
un quitamoscas,
cuatro andadores.
más adivinanzas de animales...
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
De celda en celda voy pero presa no estoy.
Sin salir de su casa por todos los sitios pasa.
Tengo tinta, tengo plumas y brazos tengo, además, pero no puedo escribir, porque no aprendí jamás.
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Tengo ocho patas cargadas de ventosas, y paseo por las rocas, meciéndome en las olas. ¿Quién soy?
Todo lo lleva delante, los colmillos para la lucha y la trompa para la ducha.
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
¿Quién es este que se arrima trayendo su casa encima?
