adivinanzas para niños
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las adivinanzas para niños más diver

Yo tengo un ángulo recto
y tres lados que me abarcan.
Aunque no quieras creerlo,
mi nombre completo es cuadra.


Mil agujeros en fila,
el que lo sepa que escriba.

Redondo, redondo,
fila por fila;
quien sepa leer
mi nombre escriba.

Escriba, escriba y comprobará
que mi nombre se lo he dicho ya.


Yo soy aquel desdichado
y es tan grande mi bajeza,
que después que me has comprado
y tu esclavo me has llamado
me quebrantas la cabeza.

Verás una Virgen bella,
madre de su propio Padre,
y aunque es verdadera madre
no deja de ser doncella.


Salieron de Oriente
con rumbo a Belén,
si quieres juguetes
escribe a los tres.

¿ A qué reyes me refiero,
que a Belén fueron guiados
por una estrella de Oriente,
llevando oro y presentes
y encontraron a otro Rey,
recién nacido en el suelo?
¿A qué reyes me refiero?


El padre en el mar
y el hijo a rezar.

No era mona, ni era pillo,
y a la Iglesia daba brillo
cuando pasaba el cepillo.


¿Cuál es el uno que es tres
y estos tres si los contares,
aunque son nones son pares?

Te sale con un buen golpe,
luego se pone morado
para que tu puedas presumir
de algo arzobispado.


¡Tilín, Tilán!, en las procesiones,
¡Tilín, Tilán!, las fiestas animan
¡Tilín, Tilán!, todos los domingos,
¡Tilín, Tilán!, nos llaman a misa.

Es un mundo en miniatura
que en cada mes de diciembre
celebra que en un pesebre
nació una divina criatura.


En el cielo no lo hubo,
Dios al hombre no lo dio,
Dios con ser Dios no lo tuvo
y un hombre a Dios se lo dio.

Estudiante que estudias
en el libro de Salomón,
¿Cuál es el ave que no tiene
sangre ni corazón?


Qué hora es en que rezamos,
duerme el sol tras los oteros,
y se entristecen los amos
pero no los jornaleros?

Adivina, adivinanza:
¿Cuál es el ave
que no tiene panza?


Yo fui el primer hombre
y, aunque lo que digo te asombre,
es nada, al revés, mi nombre.

Dicen que soy rey y no tengo reino;
dicen que soy rubio y no tengo pelo;
dicen que ando y no me meneo;
arreglo relojes sin ser relojero.


De día yo me levanto,
de noche a la cama voy,
tiño de rojo el ocaso,
¿a qué no sabes quién soy?

Redondo, redondo como un pandero,
quien me toma en verano
debe usar sombrero.


Doy calorcito,
soy muy redondo,
salgo prontito
y tarde me escondo.