Para ser más elegante
no usa guante ni chaqué
sólo cambia en un instante
por una “efe” la “ge”.
más adivinanzas de animales...
Mientras ella cacarea, él va buscando pelea.
Es tan grande mi fortuna que estreno todos los años un vestido sin costura, de colores salpicado.
Chiquitín y danzarín, pasa las noches rondando con lanza y con cornetín.
Jamás de su casa sale y corre el monte y el valle.
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Tiene lamparitas de luz verde y cuando es de noche las enciende.
Todo lo lleva delante, los colmillos para la lucha y la trompa para la ducha.
Orejas largas, rabo cortito; corro y salto muy ligerito.
Grandes patazas, chicas manitas, lindos colores en mis alitas, salto y no sé dónde caeré.
