¡Que sí!
que me crece la nariz
al mentir
¡ay de mí!
más adivinanzas de personajes...
Era un animal feroz, hasta pintarlo de rosa; ahora nos divierte mucho; lo feroz... ya es otra cosa.
Con largos vestidos de sedas y gasas, me imitan las niñas cuando se disfrazan.
Es fácil este acertijo, ganó merecida fama ensartando una manzana en la cabeza de su hijo.
Me pinché con una rueca, y cien años me dormí, hasta que el beso de un príncipe, hizo que volviese en mí.
Por decir muchas mentiras, me ha crecido la nariz, pero, arrepentido luego, vuelvo a sentirme feliz.
Tiene nombre de joyero, menudo, blanco, ligero. Vive sin haber vivido y es de todos conocido.
Una madrastra que es infernal, una manzana que es mortal, de amor un beso la salvará.
Alto y flaco caballero justiciero y soñador, que, a lomos de Rocinante, a molinos se enfrentó creyendo que eran gigantes.
Mucho correr, mucho fregar y a sus hermanas trajes planchar pero, al final, ya lo verás, en el palacio, se casará.
Azul, o rosa, o cubista, siempre artista.
