Tengo alas y pico
y hablo y hablo
sin saber lo que digo.
más adivinanzas de animales...
Aunque yo llevo pijama, siempre ando muy despierta, por no servir al león de suculenta merienda.
¿Quién hace su casa en la verde rama, y allí a sus hijos solicita y llama?
Detras de mi corre el perro, voy detras de los ratones, me gusta comer pescado y acostarme en los sillones. ¿Quién soy?
¿Quién allá en lo alto en las ramas mora y allí esconde, avara, todo lo que roba?
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Adivina adivinador, por las mañanas soy un gran cantor.
Donde nadie sube, trepo, donde nadie anda, trisco, muy poco estoy en el valle, pues lo mío son los riscos.
No vuela y tiene un ala, no es camión y hace «cran».
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
El roer es mi trabajo, el queso mi aperitivo y el gato ha sido siempre mi más temido enemigo.
