Tengo alas y pico
y hablo y hablo
sin saber lo que digo.
más adivinanzas de animales...
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
Aunque no soy florista trabajo con flores y por más que me resista el hombre arrebata el fruto de mis labores.
Llevo pijama a diario sin guardarlo en el armario.
Soy roja como un rubí y llevo pintitas negras, me encuentro en el jardín, en las plantas o en la hierba.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
Lo mismo que un galgo valgo, su retrato soy y amigo, y si por el campo salgo, las liebres mucho persigo, y es cierto que no soy galgo.
En alto vive, en alto mora, en alto teje, la tejedora.
¿Qué es, qué es, del tamaño de una nuez, que sube la cuesta y no tiene pies?
Lo rascaba llorando de la crin a la cola y en él se iba trotando por una loma.
