Alto y flaco caballero
justiciero y soñador,
que, a lomos de Rocinante,
a molinos se enfrentó
creyendo que eran gigantes.
más adivinanzas de personajes...
La voz me quitaron para caminar, y el príncipe amado, me fue a rescatar.
Con largos vestidos de sedas y gasas, me imitan las niñas cuando se disfrazan.
¡Qué suerte tiene esta señorita!, que tiene una varita, y cuando la agita, te convierte en princesita.
De rojo me cubro sin ser amapola, mi abuela y el lobo completan la historia.
¿A qué reyes me refiero, que a Belén fueron guiados por una estrella de Oriente, llevando oro y presentes y encontraron a otro Rey, recién nacido en el suelo? ¿A qué reyes me refiero?
No soy ave ni pez, ni soy una cosa rara, y sin ser ave ni ser nada, soy ave y nada al revés.
Ella no tiene pies, y si te descuidas, parece un pez.
Era un animal feroz, hasta pintarlo de rosa; ahora nos divierte mucho; lo feroz... ya es otra cosa.
Su madrastra y sus hermanas no la dejaban salir pero llegó el hada buena y al príncipe hizo feliz.
Mucho correr, mucho fregar y a sus hermanas trajes planchar pero, al final, ya lo verás, en el palacio, se casará.
