Cien amigos tengo,
todos en una tabla,
si yo no los toco,
ellos no me hablan
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Marfil y madera fina, a tocarnos con talento, el que no sabe, no atina.
Buenas y sonoras cuerdas tengo; cuando me rascan, a la gente entretengo.
Mis caras redondas, ¡qué estiradas son! a fuerza de golpes, así canto yo.
Me rascan continuamente de forma muy placentera, mi voz es muy bien timbrada y mi cuerpo de madera.
Instrumento musical, jaranero y redondico, que todos saben tocar del virtuoso al borrico y que resulta esencial si cantas un villancico.
Sobre una piel bien tensada, dos bailarines saltaban.
Soy bella, soy muy fuerte; cuando hablo todos me oyen y tengo un solo diente que muevo constantemente
Brazos con brazos, panza con panza, rascando en medio, surge la danza.
Cien amigos tengo, todos en una tabla, si yo no los toco, ellos no me hablan
Soy una caja adornada con dos palos para sonar, y en la banda de la escuela, me puedes encontrar. ¿Qué soy?
