Con sólo tres colores
ordeno a cada uno.
Si todos me respetan
no habrá accidente alguno.
más adivinanzas de la ciudad y la calle...
Tengo muchos pares, te los puedes probar, pero si te los llevas, tendrás que pagar.
Ciudadano muy mirado, moderno camaleón, subido en tu árbol, cambias de color.
Vivo entre dos muros que no pueden verse y aunque no me doblo me dobla la gente.
Le hacen correr sus caballos y nunca le salen callos.
Alta y delgada, cabeza brillante, ilumina de noche a los caminantes.
Todos me pisan a mí, pero yo no piso a nadie; todos preguntan por mí, yo no pregunto por nadie.
Un bulto veo venir, sus pasos no hay quien los cuente, y, cuando se acerca a mí, meto mi cuerpo en su vientre.
Con sólo tres colores ordeno a cada uno. Si todos me respetan no habrá accidente alguno.
Me llegan las cartas y no sé leer y, aunque me las trago, no mancho el papel.
Cuatro señoras van para francia ruedan y ruedan y nunca se cansan
