De China vengo, en Murcia vivo,
como morera, seda fabrico.
más adivinanzas de animales...
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
Nunca pongo mala cara, aunque siempre me dan col, acierta bobalicón.
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
Cerca del polo, desnuda, sentada sobre una roca, suave, negra, bigotuda.
Mamífero rumiante de cuello alargado, por el desierto, errante, siempre anda jorobado.
De tierra morena vengo, estirando y encogiendo, amárrenme las gallinas, que a los perros no les temo.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Alas de muchos colores se pierden entre las flores.
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
Volando en el aire, y besando las flores, se pasa su vida, de luz y colores.
