Dieciséis personajes,
con el rey y la reina,
se enfrentan a otros tantos:
si juegas mal
te encontrarás perdido
¡y ganará el contrario!
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Todos dicen que me quieren para hacer buenas jugadas, y, en cambio, cuando me tienen me tratan siempre a patadas.
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
Sobre un camino de hierro, muchas sorpresas tendrás, subo y bajo bruscamente, a mucha velocidad.
La pones sobre la mesa, la partes y la repartes pero nadie se la come.
Con la nieve se hace y el sol lo deshace.
Miras adelante, haces ejercicio, das a los pedales, tienes equilibrio.
Para bailar me pongo la capa y para bailar me la vuelvo a quitar, porque no puedo bailar con la capa y sin la capa no puedo bailar.
Alegría de niños soy por mi pausado vaivén; voy y vengo, vengo y voy y en muchos parques me ven.
El rey y la reina con ocho peones, caballos y torres, combaten y comen.
Tengo caballos que suben y bajan, dan vueltas y vueltas y nunca se cansan.
