El roer es mi trabajo,
el queso mi aperitivo
y el gato ha sido siempre
mi más temido enemigo.
más adivinanzas de animales...
Por más que se suena el moco le cuelga.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
Soy un turco pues sustento las mujeres que me dan, con quien hago de galán; repártoles el sustento, de celos padezco afán. Roja diadema me adorna, el traje Dios me lo dio, y aunque carezco de dientes tengo fama de cantor.
¿Quién hace su casa en la verde rama, y allí a sus hijos solicita y llama?
Viajeras somos de negros vestidos, debajo de las tejas hacemos los nidos.
Nadie admira tu cantar, ni tus patas, ni tu pico, ya que todos quedan prendados de tu abanico.
Cerca del polo, desnuda, sentada sobre una roca, suave, negra, bigotuda.
No lo parezco y soy pez, y mi forma la refleja una pieza de ajedrez.
Es negro como un curita y no se cansa de hacer bolitas.
