En el principio de Roma,
tú me puedes encontrar.
Vivo en medio de París
y también al final del mar.
más adivinanzas de letras...
No me pronuncies dos veces que tengo sonido feo; siendo la letra del kilo en carreteras me veo.
En la vaca estoy, en el viento voy, si en burro me ves en ortografía vas al revés.
¿Que es lo que se repite una vez cada minuto, dos veces cada momento y nunca en cien años?
Formo parte de París, en el fin del mar me encuentro, en el principio de Roma y, del Norte, estoy en el centro.
Una letra pizpireta, de perdiz y cazoleta que se esconde en la maceta.
Aunque diciendo mi nombre des tú casi un estornudo, hacha me tiene en su vientre pero mi sonido es mudo.
Me puedes ver en tu piso, y también en tu nariz; sin mí no habría ricos y nadie sería feliz.
Soy la redondez del Mundo, sin mí no puede haber Dios, Papas y Cardenales sí, pero Pontífices no.
En medio del mar, hay una negrita, no come ni bebe, y siempre está gordita.
Casi la lleva al principio, pancarta en la mitad y amanecer ya muy al final.
