En los cuentos soy el malo,
porque en vez de un helado,
me comería…
¡Al que tienes al lado!
más adivinanzas de personajes...
¡Que sí! que me crece la nariz al mentir ¡ay de mí!
Mucho correr, mucho fregar y a sus hermanas trajes planchar pero, al final, ya lo verás, en el palacio, se casará.
Adivina, adivinanza, va montado en su borrico es bajo, gordo y con panza, amigo de un caballero de escudo y lanza, sabe refranes, es listo. Adivina, adivinanza.
De rojo me cubro sin ser amapola, mi abuela y el lobo completan la historia.
Lleva la cara pintada, y unos grandes zapatones, ríen los chicos y grandes, con sus chistes y canciones.
Es fácil este acertijo, ganó merecida fama ensartando una manzana en la cabeza de su hijo.
Con su caballo y con su escudero sale por la Mancha este caballero. Quiere justicia, busca aventuras y encuentra palos y desventuras.
¡Qué suerte tiene esta señorita!, que tiene una varita, y cuando la agita, te convierte en princesita.
Alto y flaco caballero justiciero y soñador, que, a lomos de Rocinante, a molinos se enfrentó creyendo que eran gigantes.
Tiene nombre de joyero, menudo, blanco, ligero. Vive sin haber vivido y es de todos conocido.
