En los cuentos soy el malo,
porque en vez de un helado,
me comería…
¡Al que tienes al lado!
más adivinanzas de personajes...
Mi avión es una escoba; negra y fea me verán, persigo siempre a las hadas que al verme se espantarán.
¡Qué suerte tiene esta señorita!, que tiene una varita, y cuando la agita, te convierte en princesita.
Adivina, adivinanza, va montado en su borrico es bajo, gordo y con panza, amigo de un caballero de escudo y lanza, sabe refranes, es listo. Adivina, adivinanza.
La voz me quitaron para caminar, y el príncipe amado, me fue a rescatar.
Echo fuego por la boca, espanto por donde voy, ¡ten cuidado!, al que se equivoca, le echa fuego por la boca.
Me pinché con una rueca, y cien años me dormí, hasta que el beso de un príncipe, hizo que volviese en mí.
Mucho correr, mucho fregar y a sus hermanas trajes planchar pero, al final, ya lo verás, en el palacio, se casará.
No tuvo padre ni madre, cuando nació ya era un hombre, tiene muchos descendientes y todos saben su nombre.
Era un animal feroz, hasta pintarlo de rosa; ahora nos divierte mucho; lo feroz... ya es otra cosa.
Alto y flaco caballero justiciero y soñador, que, a lomos de Rocinante, a molinos se enfrentó creyendo que eran gigantes.
