En los cuentos soy el malo,
porque en vez de un helado,
me comería…
¡Al que tienes al lado!
más adivinanzas de personajes...
Mi padre me llevó al bosque y el camino señalé marcándolo con piedrecitas para así poder volver.
¡Que sí! que me crece la nariz al mentir ¡ay de mí!
Una pedrada fue suficiente para que un pequeño rey hiciese su gesta más valiente.
Por decir muchas mentiras, me ha crecido la nariz, pero, arrepentido luego, vuelvo a sentirme feliz.
Yo fui el primer hombre y, aunque lo que digo te asombre, es nada, al revés, mi nombre.
No soy ave ni pez, ni soy una cosa rara, y sin ser ave ni ser nada, soy ave y nada al revés.
Escudero regordete, a su Señor acompaña, envuelto en mil aventuras por los campos de la Mancha.
Lleva la cara pintada, y unos grandes zapatones, ríen los chicos y grandes, con sus chistes y canciones.
¡Qué suerte tiene esta señorita!, que tiene una varita, y cuando la agita, te convierte en princesita.
Era un animal feroz, hasta pintarlo de rosa; ahora nos divierte mucho; lo feroz... ya es otra cosa.
