En los cuentos soy el malo,
porque en vez de un helado,
me comería…
¡Al que tienes al lado!
más adivinanzas de personajes...
Ella no tiene pies, y si te descuidas, parece un pez.
Por decir muchas mentiras, me ha crecido la nariz, pero, arrepentido luego, vuelvo a sentirme feliz.
Yo fui el primer hombre y, aunque lo que digo te asombre, es nada, al revés, mi nombre.
¡Qué suerte tiene esta señorita!, que tiene una varita, y cuando la agita, te convierte en princesita.
Era un animal feroz, hasta pintarlo de rosa; ahora nos divierte mucho; lo feroz... ya es otra cosa.
Tiene nombre de joyero, menudo, blanco, ligero. Vive sin haber vivido y es de todos conocido.
Una madrastra se porta fatal, una manzana es muy mortal, un beso amoroso la salvará.
Mi avión es una escoba; negra y fea me verán, persigo siempre a las hadas que al verme se espantarán.
Lleva la cara pintada, y unos grandes zapatones, ríen los chicos y grandes, con sus chistes y canciones.
No soy ave ni pez, ni soy una cosa rara, y sin ser ave ni ser nada, soy ave y nada al revés.
