Mi reinado está en el mar,
soy de peso regordeta;
un día, siglos atrás,
me tragué entero a un profeta
aunque luego lo expulsé
al pensar que estaba a dieta.
más adivinanzas de animales...
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
En alto vive, en alto vuela, en alto toca las castañuelas.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Cuantas manos le dio el mar a este extraño pasajero que lo quieren contratar para que juegue de arquero ¿quién es?
El roer es mi trabajo, el queso mi aperitivo y el gato ha sido siempre mi más temido enemigo.
¿Quién allá en lo alto en las ramas mora y allí esconde, avara, todo lo que roba?
Nace en la dehesa y come en tu mesa.
Lo mismo que un galgo valgo, su retrato soy y amigo, y si por el campo salgo, las liebres mucho persigo, y es cierto que no soy galgo.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Avión minúsculo, picando en barrena sobre nuestro músculo.
