No lo parezco y soy pez,
y mi forma la refleja
una pieza de ajedrez.
más adivinanzas de animales...
Lo rascaba llorando de la crin a la cola y en él se iba trotando por una loma.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Tiene las orejas largas, tiene la cola pequeña, en los corrales se cría y en el monte tiene cuevas.
Chiquitín y danzarín, pasa las noches rondando con lanza y con cornetín.
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
¿Qué es, qué es, del tamaño de una nuez, que sube la cuesta y no tiene pies?
Todo lo lleva delante, los colmillos para la lucha y la trompa para la ducha.
En dos castañuelas voy encerrado y al sacarme del mar me pongo colorado.
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
Mis patas largas, mi pico largo, hago mi casa en el campanario.
