Por más que se suena
el moco le cuelga.
más adivinanzas de animales...
¿Quién allá en lo alto en las ramas mora y allí esconde, avara, todo lo que roba?
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
Mi casa llevo a cuestas, tras de mí dejo un sendero, soy lento de movimientos, no le gusto al jardinero.
Salta y salta por los montes, usa las patas de atrás, su nombre ya te lo he dicho, fíjate y lo verás.
Mamífero rumiante de cuello alargado, por el desierto, errante, siempre anda jorobado.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
No es león y tiene garra, no es pato y tiene pata.
No vuela y tiene un ala, no es camión y hace «cran».
Es tan grande mi fortuna que estreno todos los años un vestido sin costura, de colores salpicado.
