Soy dama cruel, temerosa,
me paseo en verde prado,
y todo aquel que me mira
se queda muy espantado.
Yo luzco un largo vestido
que en tienda no fue comprado,
no fue por mano de sastre,
ni medido, ni cortado.
más adivinanzas de animales...
Duro por arriba, duro por abajo, cara de serpiente y patas de palo.
Tiene lamparitas de luz verde y cuando es de noche las enciende.
Con la primavera, llega la viajera. Su nido es de barro y su cola, de tijera.
De negro y en procesión adivina quiénes son.
No lo parezco y soy pez, y mi forma la refleja una pieza de ajedrez.
Tengo de rey la cabeza calzo espuela pavonada, llevo barba colorada, mi sueño temprano empieza y madrugo a la alborada.
Vivo en el mar sin ser pez, y soy siempre juguetón, nunca me baño en el Rhin, pues soy el mismo del fin.
De colores verderones, ojos grandes y saltones, tenemos las patas de atrás muy largas para saltar.
Jamás de su casa sale y corre el monte y el valle.
Todo lo lleva delante, los colmillos para la lucha y la trompa para la ducha.
