Topó mi padre en la iglesia
con uno vestido de negro,
ni era fraile, ni era cura,
que era lo que dije primero.
más adivinanzas de animales...
Salta y salta por los montes, usa las patas de atrás, su nombre ya te lo he dicho, fíjate y lo verás.
Es tan grande mi fortuna que estreno todos los años un vestido sin costura, de colores salpicado.
Canta cuando amanece y vuelve a cantar cuando el día desaparece.
Envuelto en un cobertor, haga frío o calor.
Viajeras somos de negros vestidos, debajo de las tejas hacemos los nidos.
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Anda, nada, vuela, no gasta zapato, va dejando estela.
Me encuentras en la playa a la sombra y al sol, mi nombre tiene cara y también tiene col.
Donde nadie sube, trepo, donde nadie anda, trisco, muy poco estoy en el valle, pues lo mío son los riscos.
