Topó mi padre en la iglesia
con uno vestido de negro,
ni era fraile, ni era cura,
que era lo que dije primero.
más adivinanzas de animales...
Cargadas van, cargadas vienen y en el camino no se detienen.
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Lo mismo que un galgo valgo, su retrato soy y amigo, y si por el campo salgo, las liebres mucho persigo, y es cierto que no soy galgo.
Tengo ocho patas cargadas de ventosas, y paseo por las rocas, meciéndome en las olas. ¿Quién soy?
Va caminando por un caminito, no tiene alas y va despacito.
Cuando nada en los ríos parece un tronco flotante, pero si muestra sus dientes todos huyen al instante.
Es tan grande mi fortuna que estreno todos los años un vestido sin costura, de colores salpicado.
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
De cierto animal di el nombre: es quien vigila la casa, quien avisa si alguien pasa y es fiel amigo del hombre.
