Topó mi padre en la iglesia
con uno vestido de negro,
ni era fraile, ni era cura,
que era lo que dije primero.
más adivinanzas de animales...
De celda en celda voy pero presa no estoy.
¿Qué animal de buen olfato, cazador dentro de casa, rincón por rincón repasa y lame, si pilla, un plato?
Me roban mi vestidura porque la fuerza es su ley y visten con mis despojos desde el esclavo hasta el rey.
No lo parezco y soy pez, y mi forma la refleja una pieza de ajedrez.
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
Tengo ocho patas cargadas de ventosas, y paseo por las rocas, meciéndome en las olas. ¿Quién soy?
Chao, chao, rabito «alzao».
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
Desde hace miles de años hemos transportado al hombre; ahora nos lleva escondidos en el motor de su coche.
Tengo de rey la cabeza calzo espuela pavonada, llevo barba colorada, mi sueño temprano empieza y madrugo a la alborada.
