Una cosa quisicosa,
de ovalada construcción,
todos los hombres la tienen,
pero las mujeres, no.
El Obispo como todos
también tiene dos.
más adivinanzas de letras...
Una vez en un minuto, dos veces en un momento, tres veces en mimetismo, y en cuatro, ¡no la encuentro!.
En el principio de Roma, tú me puedes encontrar. Vivo en medio de París y también al final del mar.
En medio del cielo estoy sin ser sol, ni luna llena, sin ser lucero, ni estrella; a ver si aciertas quién soy.
Tengo forma de anillo, y soy la primera y la última en organillo.
En medio del mar, hay una negrita, no come ni bebe, y siempre está gordita.
Soy un palito muy derechito, y encima de la frente llevo un mosquito, que ni pica, ni vuela, ni toca la vihuela.
¿Que es lo que se repite una vez cada minuto, dos veces cada momento y nunca en cien años?
No me pronuncies dos veces que tengo sonido feo; siendo la letra del kilo en carreteras me veo.
La letra más alta soy, la más delgada también, la luna y el sol me llevan, el aire nunca me ve.
Wamba y Witiza me tienen de pie, Víctor sólo a medias y Muza al revés.
