Veintiocho caballeros
ataviados de levita,
que se ponen en la mesa
a jugar una partida.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
Alegría de niños soy por mi pausado vaivén; voy y vengo, vengo y voy y en muchos parques me ven.
Con la nieve se hace y el sol lo deshace.
Atada a una cuerda volaba y volaba y un niño en la tierra la sujetaba.
Juegan en la cancha más altos que bajos; meten la pelota dentro de los aros.
Un combate que se entabla muy lento o con rapidez; ninguno de los dos habla; las piezas son más de diez.
Veintiocho caballeros, de espaldas negras y lisas, delante, todo agujeros, por dominar se dan prisa.
Soy pequeña y de cristal, méteme en el hoyo y no perderás.
Por come empieza y volar sabe, no es un avión, ni tampoco un ave.
Si vas a la feria te puedes montar; vueltas y vueltas subiendo y bajando, unas contento y otras gritando.
