Quién es un viejo ligero,
que es de cuatro movimientos
puestos en doce cimientos,
que, a cualquier pasajero,
da más penas que contentos.
más adivinanzas sobre el tiempo...
De siete en siete vamos cogiditos de las manos.
Corre más que un ciclista, nunca da marcha atrás, si lo pierdes de vista, ¡cómo envejecerás!
Nos llegan muy de mañana y se van mucho después, regresan cada semana y cuatro veces al mes.
Te indica el día, te indica el mes, te indica el año. Dime ¿qué es?
Somos doce hermanos y yo el más chiquito; cada cuatro años me crece el rabito.
Brazos tengo desiguales y a mi ritmo se mueven los mortales.
Unas surgen con la luna, a otras las alumbra el sol, todas juegan al corro y todas hermanas son.
Tiene agujas y no cose, no se mueve, pero anda, si le das cuerda funciona y el paso del tiempo señala.
¿Qué cosa no ha sido y tiene que ser, y que cuando sea dejará de ser?
Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.
