adivinanzas para niños

Estoy condenado
a un año y un día;
si esto es cada cuatro,
¿mi nombre, sabrías?

 

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Corre más que un ciclista, nunca da marcha atrás, si lo pierdes de vista, ¡cómo envejecerás!

Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.

Un árbol con doce ramas, cada rama, cuatro nidos; cada nido, siete pájaros: cada cual con su apellido.

Juntos dos en un borrico, ambos andan a la par, doce leguas anda uno y una el otro nada más.

Quién es un viejo ligero, que es de cuatro movimientos puestos en doce cimientos, que, a cualquier pasajero, da más penas que contentos.

Como te cases o te embarques en este día fatal, todo te saldrá mal.

Nos llegan muy de mañana y se van mucho después, regresan cada semana y cuatro veces al mes.

Doce son los hermanitos, uno es el benjamín, siete son los mayorcitos y los cuatro restantes los más pequeñitos.

Cada año nazco gordito y cada año me muero flaquito. ¿Qué soy?

Unas surgen con la luna, a otras las alumbra el sol, todas juegan al corro y todas hermanas son.