adivinanzas para niños

Del mar salió mi nombre
y, tan desgraciada nací,
que, huyendo de la desgracia,
contra una garita di.

 

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Del mar salió mi nombre y, tan desgraciada nací, que, huyendo de la desgracia, contra una garita di.

Con «V» empieza mi nombre, suelo ir con la corriente, dicen de mí -por costumbre- que donde voy, va la gente.

Con la cama de un navío y casa de centinela, se hace el nombre de mi dama sin que le falte una letra.

Tiene cuatro letras, cuatro nada más, si repites una sílaba, su nombre dirás.

«Sí mona, así te quiero», un galán aseguraba y a su dama así le daba, astuto, su nombre entero.

Vi sentada en un balcón, a una hermosa dama, mira el primer renglón, y sabrás cómo se llama.

En este banco hay un padre y un hijo, el hijo se llama Juan y el padre ya te lo he dicho.

En este banco hay un hombre y un bicho, el nombre del hombre ya te lo he dicho.

Dime, ¿qué te tomas en nombre de esta persona?

Caminando por la calle con un hombre me encontré, para saludarlo tuve que sacar los dedos del pastel. Ya te dije el nombre del hombre aquel.