Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
más adivinanzas de animales...
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
Chao, chao, rabito «alzao».
Zumba que te zumba, van y vienen sin descanso, de flor en flor trajinando y nuestra vida endulzando.
Es tan grande mi fortuna que estreno todos los años un vestido sin costura, de colores salpicado.
Animal soy, desde luego; me llaman el jorobado, y que tengo cuatro patas, ya se da por descontado.
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
Es un mamífero que vuela por la noche cuando salen los mosquitos ¿que es?
Su padre relincha con pésima voz, su madre rebuzna y suelta una coz.
¿Cuál es el animal que siempre llega al final?
Iba una vaca de lado, luego resultó pescado.
