Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
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No vuela y tiene un ala, no es camión y hace «cran».
Del fin del estanque vengo, para mirar a los niños, a los cuales entretengo, con saltos, juegos y brincos. ¿Quién soy?
Es negro como un curita y no se cansa de hacer bolitas.
Animal soy, desde luego; me llaman el jorobado, y que tengo cuatro patas, ya se da por descontado.
¿Cuál será aquel animal que rebuzna y no es borrico; en la cara, en el hocico y en el cuerpo es casi igual; que trabaja irracional, que lo que come merece, tiene de burro la cara, no es borrico y lo parece?
Viajeras somos de negros vestidos, debajo de las tejas hacemos los nidos.
En alto vive, en alto vuela, en alto toca las castañuelas.
De China vengo, en Murcia vivo, como morera, seda fabrico.
Cargadas van, cargadas vienen y en el camino no se detienen.
Topó mi padre en la iglesia con uno vestido de negro, ni era fraile, ni era cura, que era lo que dije primero.
