Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
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Nunca camina por tierra, ni vuela, ni sabe nadar, pero aún así siempre corre, sube y baja sin parar.
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
Tiene ojos de gato y no es gato, orejas de gato y no es gato; patas de gato y no es gato; rabo de gato y no es gato, maúlla y no es gato.
Una pata con dos pies, ¿es cosa que puede ser?
De China vengo, en Murcia vivo, como morera, seda fabrico.
Me roban mi vestidura porque la fuerza es su ley y visten con mis despojos desde el esclavo hasta el rey.
Me encuentras en la playa a la sombra y al sol, mi nombre tiene cara y también tiene col.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Dos torres altas, dos miradores, un quitamoscas, cuatro andadores.
Las cinco vocales en su nombre lleva, y no siendo ave por la noche vuela.
