Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
más adivinanzas de animales...
De cierto animal di el nombre: es quien vigila la casa, quien avisa si alguien pasa y es fiel amigo del hombre.
¿Quién allá en lo alto en las ramas mora y allí esconde, avara, todo lo que roba?
Sal al campo por las noches, si me quieres conocer, soy señor de grandes ojos, cara seria y gran saber.
Dicen que la tía Cuca, se arrastra con mala racha. ¿Quien será esa muchacha?
Tiene famosa memoria, gran tamaño y dura piel, y la nariz más grandota que en el mundo pueda haber.
Vuelo de noche, duermo de día y nunca verás plumas en ala mía.
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
Tiene las orejas largas, tiene la cola pequeña, en los corrales se cría y en el monte tiene cuevas.
Es tan grande mi fortuna que estreno todos los años un vestido sin costura, de colores salpicado.
