Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
más adivinanzas de animales...
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Aunque yo llevo pijama, siempre ando muy despierta, por no servir al león de suculenta merienda.
Un solo portero, un solo inquilino, tu casa redonda la llevas contigo.
Garra pero no mata, pata pero no de vaca.
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
Tengo alas y pico y hablo y hablo sin saber lo que digo.
El roer es mi trabajo, el queso mi aperitivo y el gato ha sido siempre mi más temido enemigo.
Vivo en el mar sin ser pez, y soy siempre juguetón, nunca me baño en el Rhin, pues soy el mismo del fin.
Anido en las torres, largo cuello tengo y todos los años por San Blas vengo.
Verde como el campo, campo no es, habla como el hombre, hombre no es.
