Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
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La jaula es su casa, su ropaje amarillo, con su canto alegra a todos los vecinos.
Quien es este que se arrima trayendo su casa arriba
A la orilla de los ríos, croan sin meterse en líos, saltos dan, mas no son osos sino animales verdosos.
Verde como el campo, campo no es, habla como el hombre, hombre no es.
Su padre relincha con pésima voz, su madre rebuzna y suelta una coz.
Nadie admira tu cantar, ni tus patas, ni tu pico, ya que todos quedan prendados de tu abanico.
Soy un turco pues sustento las mujeres que me dan, con quien hago de galán; repártoles el sustento, de celos padezco afán. Roja diadema me adorna, el traje Dios me lo dio, y aunque carezco de dientes tengo fama de cantor.
Es negro como un curita y no se cansa de hacer bolitas.
Zumba que te zumba, van y vienen sin descanso, de flor en flor trajinando y nuestra vida endulzando.
Sin salir de su casa por todos los sitios pasa.
