Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
más adivinanzas de animales...
Es negro como un curita y no se cansa de hacer bolitas.
Salta y salta por los montes, usa las patas de atrás, su nombre ya te lo he dicho, fíjate y lo verás.
Un solo portero, un solo inquilino, tu casa redonda la llevas contigo.
Aunque yo llevo pijama, siempre ando muy despierta, por no servir al león de suculenta merienda.
Soy un animal pequeño, piensa mi nombre un rato, porque agregando una «n» tendrás mi nombre en el acto.
Tengo ocho patas cargadas de ventosas, y paseo por las rocas, meciéndome en las olas. ¿Quién soy?
Tengo de rey la cabeza calzo espuela pavonada, llevo barba colorada, mi sueño temprano empieza y madrugo a la alborada.
Duro por arriba, duro por abajo, cara de serpiente y patas de palo.
Sal al campo por las noches, si me quieres conocer, soy señor de grandes ojos, cara seria y gran saber.
Soy roja como un rubí y llevo pintitas negras, me encuentro en el jardín, en las plantas o en la hierba.
