Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
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Cerca del polo, desnuda, sentada sobre una roca, suave, negra, bigotuda.
¿Cuál será aquel animal que rebuzna y no es borrico; en la cara, en el hocico y en el cuerpo es casi igual; que trabaja irracional, que lo que come merece, tiene de burro la cara, no es borrico y lo parece?
Aunque no soy florista trabajo con flores y por más que me resista el hombre arrebata el fruto de mis labores.
¿Qué animal de buen olfato, cazador dentro de casa, rincón por rincón repasa y lame, si pilla, un plato?
Tiene las orejas largas, tiene la cola pequeña, en los corrales se cría y en el monte tiene cuevas.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
Soy chiquitito, puedo nadar, vivo en los ríos y en alta mar.
Volando en el aire, y besando las flores, se pasa su vida, de luz y colores.
Soy señor muy elegante y excelente nadador, y puedo hacer con mi cuello signos de interrogación.
