Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
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Este es un animal, de tal modo original, que al ponerse cara arriba, ya no se llama igual.
Jamás de su casa sale y corre el monte y el valle.
Adivina adivinador, por las mañanas soy un gran cantor.
Soy sabia y no tuve escuela para mí no hubo doctrina soy maestra de cocina y cocino sin candela.
Del agua soy, tierra y aire cuando de andar me canso, si se me antoja vuelo si se me antoja nado.
Larga y lisa, larga y lisa, llevo puesta una camisa, toda bordada, bordada, sin costura ni puntada.
Cargadas van, cargadas vienen y en el camino no se detienen.
En el estanque me admiran, por mi elegancia y belleza tengo cuello largo y fino y muy bonita cabeza.
Soy dama cruel, temerosa, me paseo en verde prado, y todo aquel que me mira se queda muy espantado. Yo luzco un largo vestido que en tienda no fue comprado, no fue por mano de sastre, ni medido, ni cortado.
Si la tienes tú la buscas, si no la tienes, ni la buscas, ni la quieres.
