Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
más adivinanzas de animales...
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
Su padre relincha con pésima voz, su madre rebuzna y suelta una coz.
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
Topó mi padre en la iglesia con uno vestido de negro, ni era fraile, ni era cura, que era lo que dije primero.
Si la tienes tú la buscas, si no la tienes, ni la buscas, ni la quieres.
¿Quién es el que hace, ya le pregunten o no, con la cabeza que sí y con la cola que no?
Este es un animal, de tal modo original, que al ponerse cara arriba, ya no se llama igual.
Prima hermana del conejo, aunque de lomo más alto, domina bien la carrera y el salto.
Iba una vaca de lado, luego resultó pescado.
