Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
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Me encuentras en la playa a la sombra y al sol, mi nombre tiene cara y también tiene col.
Mil damas en un camino sin polvo ni remolino.
Salta y salta, y la colita le falta.
Canto en la orilla, vivo en el agua, no soy pescado, ni soy cigarra.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
Vivo en el mar sin ser pez, y soy siempre juguetón, nunca me baño en el Rhin, pues soy el mismo del fin.
Si la tienes tú la buscas, si no la tienes, ni la buscas, ni la quieres.
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
Del fin del estanque vengo, para mirar a los niños, a los cuales entretengo, con saltos, juegos y brincos. ¿Quién soy?
Tiene famosa memoria, gran tamaño y dura piel, y la nariz más grandota que en el mundo pueda haber.
