Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
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Sin salir de su casa por todos los sitios pasa.
Aunque yo llevo pijama, siempre ando muy despierta, por no servir al león de suculenta merienda.
Avión minúsculo, picando en barrena sobre nuestro músculo.
No lo parezco y soy pez, y mi forma la refleja una pieza de ajedrez.
En el estanque me admiran, por mi elegancia y belleza tengo cuello largo y fino y muy bonita cabeza.
Mientras ella cacarea, él va buscando pelea.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Canto en la orilla, vivo en el agua, no soy pescado, ni soy cigarra.
Es cierto amigo del hombre y es fiel amigo ¿Quién es?
Soy dama cruel, temerosa, me paseo en verde prado, y todo aquel que me mira se queda muy espantado. Yo luzco un largo vestido que en tienda no fue comprado, no fue por mano de sastre, ni medido, ni cortado.
