Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
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Adivina adivinador, por las mañanas soy un gran cantor.
Tiene famosa memoria, gran tamaño y dura piel, y la nariz más grandota que en el mundo pueda haber.
Tengo de rey la cabeza calzo espuela pavonada, llevo barba colorada, mi sueño temprano empieza y madrugo a la alborada.
Detras de mi corre el perro, voy detras de los ratones, me gusta comer pescado y acostarme en los sillones. ¿Quién soy?
De negro y en procesión adivina quiénes son.
¿Qué clarín suena en la noche que a todos desvela al punto? No es soldado, ni marino, ni músico de conjunto.
Tengo alas y pico y hablo y hablo sin saber lo que digo.
Avión minúsculo, picando en barrena sobre nuestro músculo.
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
Anido en las torres, largo cuello tengo y todos los años por San Blas vengo.
