Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
más adivinanzas de animales...
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
La jaula es su casa, su ropaje amarillo, con su canto alegra a todos los vecinos.
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Canta cuando amanece y vuelve a cantar cuando el día desaparece.
Larga y lisa, larga y lisa, llevo puesta una camisa, toda bordada, bordada, sin costura ni puntada.
Cuando nada en los ríos parece un tronco flotante, pero si muestra sus dientes todos huyen al instante.
A la orilla de los ríos, croan sin meterse en líos, saltos dan, mas no son osos sino animales verdosos.
Grandes patazas, chicas manitas, lindos colores en mis alitas, salto y no sé dónde caeré.
Mil damas en un camino sin polvo ni remolino.
