Adivina quien yo soy:
al ir parece que vengo,
y al venir, es que me voy.
más adivinanzas de animales...
El roer es mi trabajo, el queso mi aperitivo y el gato ha sido siempre mi más temido enemigo.
Desde hace miles de años hemos transportado al hombre; ahora nos lleva escondidos en el motor de su coche.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
Duro por arriba, duro por abajo, cara de serpiente y patas de palo.
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
¿Qué clarín suena en la noche que a todos desvela al punto? No es soldado, ni marino, ni músico de conjunto.
De tierra morena vengo, estirando y encogiendo, amárrenme las gallinas, que a los perros no les temo.
