Canta cuando amanece
y vuelve a cantar
cuando el día desaparece.
más adivinanzas de animales...
Mi casa llevo a cuestas, tras de mí dejo un sendero, soy lento de movimientos, no le gusto al jardinero.
De tierra morena vengo, estirando y encogiendo, amárrenme las gallinas, que a los perros no les temo.
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
Una adivinanza te voy a poner a ver si adivinas lo que es: Tiene dos patitas y no tiene pies; plumas de colores y pico también. Cuando tiene hambre suele decir «pío»; cuando tiene frío se mete en el nido.
Cargadas van, cargadas vienen y en el camino no se detienen.
Lo mismo que un galgo valgo, su retrato soy y amigo, y si por el campo salgo, las liebres mucho persigo, y es cierto que no soy galgo.
A la orilla de los ríos, croan sin meterse en líos, saltos dan, mas no son osos sino animales verdosos.
Topó mi padre en la iglesia con uno vestido de negro, ni era fraile, ni era cura, que era lo que dije primero.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Es blanca como la nieve, es negra como el carbón, las patas como una vela, el cuello como una hoz.
