adivinanzas para niños

Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!

Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.

Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.

Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.

Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.

Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.

Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.

Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.