Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
