Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
