Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
