Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
