Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
