Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
