Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
