adivinanzas para niños

Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.

Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.

De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.

La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!

Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.

Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.

Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.

Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.

Adivíname ésa.

Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,