Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Adivíname ésa.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
