Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
