Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
