Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
