Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
