Cuatro señoras
van para francia
ruedan y ruedan
y nunca se cansan
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Cuatro señoras van para francia ruedan y ruedan y nunca se cansan
Mido telas y estaturas, pero, a veces, en ciudades, sin humos y sin candelas, llevo gente en cantidades.
Le hacen correr sus caballos y nunca le salen callos.
Lugar de compra, lugar de venta, donde cada ama de casa hace su cuenta.
Zapatos de goma, ojos de cristal, con una manguera lo alimentarás, dentro del garaje lo sueles guardar.
Hombrecitos de colores, metidos en una caja, sin hablar nada te dicen: ¡peligro!, ¡cuidado!, ¡pasa!
El que la tenga que la atienda y si no lo mejor es que la venda.
Con sólo tres colores ordeno a cada uno. Si todos me respetan no habrá accidente alguno.
Vivo entre dos muros que no pueden verse y aunque no me doblo me dobla la gente.
Un tipo de fino talle que con sólo tres colores ayuda a cruzar la calle a los niños y mayores.
