adivinanzas para niños

Cuatro señoras
van para francia
ruedan y ruedan
y nunca se cansan

 

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Cuatro señoras van para francia ruedan y ruedan y nunca se cansan

Hombrecitos de colores, metidos en una caja, sin hablar nada te dicen: ¡peligro!, ¡cuidado!, ¡pasa!

Me llegan las cartas y no sé leer y, aunque me las trago, no mancho el papel.

Ciudadano muy mirado, moderno camaleón, subido en tu árbol, cambias de color.

Alta y delgada, cabeza brillante, ilumina de noche a los caminantes.

Con sólo tres colores ordeno a cada uno. Si todos me respetan no habrá accidente alguno.

Tengo muchos pares, te los puedes probar, pero si te los llevas, tendrás que pagar.

Mido telas y estaturas, pero, a veces, en ciudades, sin humos y sin candelas, llevo gente en cantidades.

Todos me pisan a mí, pero yo no piso a nadie; todos preguntan por mí, yo no pregunto por nadie.

Un tipo de fino talle que con sólo tres colores ayuda a cruzar la calle a los niños y mayores.