De frente miro al sol
sin que me ciegue,
más alto vuelo que ave alguna,
símbolo soy de imperios y reyes
y dos cabezas a veces me dibujan.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
Duro por arriba, duro por abajo, cara de serpiente y patas de palo.
Me roban mi vestidura porque la fuerza es su ley y visten con mis despojos desde el esclavo hasta el rey.
Soy sabia y no tuve escuela para mí no hubo doctrina soy maestra de cocina y cocino sin candela.
De celda en celda voy pero presa no estoy.
Un solo portero, un solo inquilino, tu casa redonda la llevas contigo.
Vive en el desierto, mata a las personas, debajo de las piedras, muy bien se acomoda.
Soy un animal pequeño, piensa mi nombre un rato, porque agregando una «n» tendrás mi nombre en el acto.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Aunque no soy florista trabajo con flores y por más que me resista el hombre arrebata el fruto de mis labores.
¿Quién hace su casa en la verde rama, y allí a sus hijos solicita y llama?
