De frente miro al sol
sin que me ciegue,
más alto vuelo que ave alguna,
símbolo soy de imperios y reyes
y dos cabezas a veces me dibujan.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
Lo rascaba llorando de la crin a la cola y en él se iba trotando por una loma.
Jamás de su casa sale y corre el monte y el valle.
Salta y salta, y la colita le falta.
Soy señor muy elegante y excelente nadador, y puedo hacer con mi cuello signos de interrogación.
No es cama, ni es león y desaparece en cualquier rincón
La jaula es su casa, su ropaje amarillo, con su canto alegra a todos los vecinos.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Desde hace miles de años hemos transportado al hombre; ahora nos lleva escondidos en el motor de su coche.
No vuela y tiene un ala, no es camión y hace «cran».
