De frente miro al sol
sin que me ciegue,
más alto vuelo que ave alguna,
símbolo soy de imperios y reyes
y dos cabezas a veces me dibujan.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
Grandes patazas, chicas manitas, lindos colores en mis alitas, salto y no sé dónde caeré.
Un solo portero, un solo inquilino, tu casa redonda la llevas contigo.
Es tan grande mi fortuna que estreno todos los años un vestido sin costura, de colores salpicado.
Las cinco vocales en su nombre lleva, y no siendo ave por la noche vuela.
A la orilla de los ríos, croan sin meterse en líos, saltos dan, mas no son osos sino animales verdosos.
Anda, nada, vuela, no gasta zapato, va dejando estela.
Es la reina de los mares, su dentadura es muy buena, y por no ir nunca vacía, siempre dicen que va llena.
Con la primavera, llega la viajera. Su nido es de barro y su cola, de tijera.
¿Quién es este que se arrima trayendo su casa encima?
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
