De frente miro al sol
sin que me ciegue,
más alto vuelo que ave alguna,
símbolo soy de imperios y reyes
y dos cabezas a veces me dibujan.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
Soy sabia y no tuve escuela para mí no hubo doctrina soy maestra de cocina y cocino sin candela.
Cerca del polo, desnuda, sentada sobre una roca, suave, negra, bigotuda.
¿Qué clarín suena en la noche que a todos desvela al punto? No es soldado, ni marino, ni músico de conjunto.
En alto vive, en alto vuela, en alto toca las castañuelas.
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
Avión minúsculo, picando en barrena sobre nuestro músculo.
La jaula es su casa, su ropaje amarillo, con su canto alegra a todos los vecinos.
Buscando bambú por la China anda, aunque está muy solo, siempre va en panda.
Soy pequeño y alargado, en dos conchas colocado, como no puedo nadar, me pego a las rocas del mar.
Canta cuando amanece y vuelve a cantar cuando el día desaparece.
