De frente miro al sol
sin que me ciegue,
más alto vuelo que ave alguna,
símbolo soy de imperios y reyes
y dos cabezas a veces me dibujan.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
Mis patas largas, mi pico largo, hago mi casa en el campanario.
Un solo portero, un solo inquilino, tu casa redonda la llevas contigo.
Es negro como un curita y no se cansa de hacer bolitas.
En el campo me crié dando voces como loca; me ataron de pies y manos para quitarme la ropa.
Vivo en el mar sin ser pez, y soy siempre juguetón, nunca me baño en el Rhin, pues soy el mismo del fin.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Adivina quien soy yo. Que al ir parece que vengo, y al venir es que me voy.
Nadie admira tu cantar, ni tus patas, ni tu pico, ya que todos quedan prendados de tu abanico.
Chao, chao, rabito «alzao».
