De frente miro al sol
sin que me ciegue,
más alto vuelo que ave alguna,
símbolo soy de imperios y reyes
y dos cabezas a veces me dibujan.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
¿Quién es el que hace, ya le pregunten o no, con la cabeza que sí y con la cola que no?
Avión minúsculo, picando en barrena sobre nuestro músculo.
Llevo pijama a diario sin guardarlo en el armario.
Verde como el campo, campo no es, habla como el hombre, hombre no es.
Topó mi padre en la iglesia con uno vestido de negro, ni era fraile, ni era cura, que era lo que dije primero.
Un solo portero, un solo inquilino, tu casa redonda la llevas contigo.
Soy dama cruel, temerosa, me paseo en verde prado, y todo aquel que me mira se queda muy espantado. Yo luzco un largo vestido que en tienda no fue comprado, no fue por mano de sastre, ni medido, ni cortado.
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
Orejas largas, rabo cortito; corro y salto muy ligerito.
Vivo en el mar sin ser pez, y soy siempre juguetón, nunca me baño en el Rhin, pues soy el mismo del fin.
