Grandes patazas,
chicas manitas,
lindos colores
en mis alitas,
salto y no sé
dónde caeré.
más adivinanzas de animales...
De colores verderones, ojos grandes y saltones, tenemos las patas de atrás muy largas para saltar.
De negro y en procesión adivina quiénes son.
Es tan grande mi fortuna que estreno todos los años un vestido sin costura, de colores salpicado.
Un bichito verde sobre la pared, corre que te corre, busca qué comer.
Nadie admira tu cantar, ni tus patas, ni tu pico, ya que todos quedan prendados de tu abanico.
Soy señor muy elegante y excelente nadador, y puedo hacer con mi cuello signos de interrogación.
Si preguntas mi nombre mi inicial está en guante y mi segunda letra anda siempre ambulante. La tercera y la cuarta se hallarán en total . Soy el más listo y guapo... pero el menos cordial.
Tengo tinta, tengo plumas y brazos tengo, además, pero no puedo escribir, porque no aprendí jamás.
Este es un animal, de tal modo original, que al ponerse cara arriba, ya no se llama igual.
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
