Grandes patazas,
chicas manitas,
lindos colores
en mis alitas,
salto y no sé
dónde caeré.
más adivinanzas de animales...
¿Quién allá en lo alto en las ramas mora y allí esconde, avara, todo lo que roba?
Soy dama cruel, temerosa, me paseo en verde prado, y todo aquel que me mira se queda muy espantado. Yo luzco un largo vestido que en tienda no fue comprado, no fue por mano de sastre, ni medido, ni cortado.
Viajeras somos de negros vestidos, debajo de las tejas hacemos los nidos.
Aunque no soy florista trabajo con flores y por más que me resista el hombre arrebata el fruto de mis labores.
Mientras ella cacarea, él va buscando pelea.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
Su padre relincha con pésima voz, su madre rebuzna y suelta una coz.
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
Tiene las orejas largas, tiene la cola pequeña, en los corrales se cría y en el monte tiene cuevas.
