Grandes patazas,
chicas manitas,
lindos colores
en mis alitas,
salto y no sé
dónde caeré.
más adivinanzas de animales...
De colores muy galano, soy bruto y no lo parezco, perpetua prisión padezco, uso del lenguaje humano, si bien de razón carezco.
Soy dama cruel, temerosa, me paseo en verde prado, y todo aquel que me mira se queda muy espantado. Yo luzco un largo vestido que en tienda no fue comprado, no fue por mano de sastre, ni medido, ni cortado.
Mientras ella cacarea, él va buscando pelea.
Tengo tinta, tengo plumas y brazos tengo, además, pero no puedo escribir, porque no aprendí jamás.
No vuela y tiene un ala, no es camión y hace «cran».
Es blanca como la nieve, es negra como el carbón, las patas como una vela, el cuello como una hoz.
Vuelo de noche, duermo de día y nunca verás plumas en ala mía.
Es la reina de los mares, su dentadura es muy buena, y por no ir nunca vacía, siempre dicen que va llena.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Lo rascaba llorando de la crin a la cola y en él se iba trotando por una loma.
