Grandes patazas,
chicas manitas,
lindos colores
en mis alitas,
salto y no sé
dónde caeré.
más adivinanzas de animales...
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Detras de mi corre el perro, voy detras de los ratones, me gusta comer pescado y acostarme en los sillones. ¿Quién soy?
Cuando nada en los ríos parece un tronco flotante, pero si muestra sus dientes todos huyen al instante.
Un bichito verde sobre la pared, corre que te corre, busca qué comer.
En dos castañuelas voy encerrado y al sacarme del mar me pongo colorado.
Nadie admira tu cantar, ni tus patas, ni tu pico, ya que todos quedan prendados de tu abanico.
Es que el pobre ve tan poco que tampoco mira ya, topa que topa que topa, con la topa lo hallarás.
Chao, chao, rabito «alzao».
Para ser más elegante no usa guante ni chaqué sólo cambia en un instante por una "efe" la "ge".
