Grandes patazas,
chicas manitas,
lindos colores
en mis alitas,
salto y no sé
dónde caeré.
más adivinanzas de animales...
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Tiene lamparitas de luz verde y cuando es de noche las enciende.
Prima hermana del conejo, aunque de lomo más alto, domina bien la carrera y el salto.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Aunque yo llevo pijama, siempre ando muy despierta, por no servir al león de suculenta merienda.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
Lenta dicen que es porque sólo asoma la cabeza, las patas y los pies.
Tengo tinta, tengo plumas y brazos tengo, además, pero no puedo escribir, porque no aprendí jamás.
Piensa poco y salta mucho, dime su nombre que no te escucho.
