adivinanzas para niños

Hombrecitos de colores,
metidos en una caja,
sin hablar nada te dicen:
¡peligro!, ¡cuidado!, ¡pasa!

 

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Le hacen correr sus caballos y nunca le salen callos.

Hombrecitos de colores, metidos en una caja, sin hablar nada te dicen: ¡peligro!, ¡cuidado!, ¡pasa!

Me llegan las cartas y no sé leer y, aunque me las trago, no mancho el papel.

Todos me pisan a mí, pero yo no piso a nadie; todos preguntan por mí, yo no pregunto por nadie.

Tengo muchos pares, te los puedes probar, pero si te los llevas, tendrás que pagar.

Cuatro señoras van para francia ruedan y ruedan y nunca se cansan

Alta y delgada, cabeza brillante, ilumina de noche a los caminantes.

El que la tenga que la atienda y si no lo mejor es que la venda.

Un bulto veo venir, sus pasos no hay quien los cuente, y, cuando se acerca a mí, meto mi cuerpo en su vientre.

Ciudadano muy mirado, moderno camaleón, subido en tu árbol, cambias de color.