La jaula es su casa,
su ropaje amarillo,
con su canto alegra
a todos los vecinos.
más adivinanzas de animales...
Con su risa mañanera toda la playa alborota, pescadora y marinera.
Adivina adivinador, por las mañanas soy un gran cantor.
Topó mi padre en la iglesia con uno vestido de negro, ni era fraile, ni era cura, que era lo que dije primero.
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
En dos castañuelas voy encerrado y al sacarme del mar me pongo colorado.
Cerca del polo, desnuda, sentada sobre una roca, suave, negra, bigotuda.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
