La jaula es su casa,
su ropaje amarillo,
con su canto alegra
a todos los vecinos.
más adivinanzas de animales...
Llevo pijama a diario sin guardarlo en el armario.
Cuantas manos le dio el mar a este extraño pasajero que lo quieren contratar para que juegue de arquero ¿quién es?
Tengo tinta, tengo plumas y brazos tengo, además, pero no puedo escribir, porque no aprendí jamás.
El roer es mi trabajo, el queso mi aperitivo y el gato ha sido siempre mi más temido enemigo.
Tiene ojos de gato y no es gato, orejas de gato y no es gato; patas de gato y no es gato; rabo de gato y no es gato, maúlla y no es gato.
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
No vuela y tiene un ala, no es camión y hace «cran».
Me roban mi vestidura porque la fuerza es su ley y visten con mis despojos desde el esclavo hasta el rey.
Anda, nada, vuela, no gasta zapato, va dejando estela.
Soy roja como un rubí y llevo pintitas negras, me encuentro en el jardín, en las plantas o en la hierba.
