Llevo pijama a diario
sin guardarlo en el armario.
más adivinanzas de animales...
Es tan grande mi fortuna que estreno todos los años un vestido sin costura, de colores salpicado.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
No es león y tiene garra, no es pato y tiene pata.
Con la primavera, llega la viajera. Su nido es de barro y su cola, de tijera.
Con nombre de perro empieza este curioso animal, que aunque nunca compra nada siempre con la bolsa va.
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
Soy dama cruel, temerosa, me paseo en verde prado, y todo aquel que me mira se queda muy espantado. Yo luzco un largo vestido que en tienda no fue comprado, no fue por mano de sastre, ni medido, ni cortado.
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
Me roban mi vestidura porque la fuerza es su ley y visten con mis despojos desde el esclavo hasta el rey.
