No es cama, ni es león
y desaparece en cualquier rincón
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María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
Soy un turco pues sustento las mujeres que me dan, con quien hago de galán; repártoles el sustento, de celos padezco afán. Roja diadema me adorna, el traje Dios me lo dio, y aunque carezco de dientes tengo fama de cantor.
No es león y tiene garra, no es pato y tiene pata.
¿Cuál será aquel animal que rebuzna y no es borrico; en la cara, en el hocico y en el cuerpo es casi igual; que trabaja irracional, que lo que come merece, tiene de burro la cara, no es borrico y lo parece?
Garra pero no mata, pata pero no de vaca.
Verde como el campo, campo no es, habla como el hombre, hombre no es.
La jaula es su casa, su ropaje amarillo, con su canto alegra a todos los vecinos.
Lo rascaba llorando de la crin a la cola y en él se iba trotando por una loma.
Un bichito verde sobre la pared, corre que te corre, busca qué comer.
Nunca pongo mala cara, aunque siempre me dan col, acierta bobalicón.
