adivinanzas para niños

No es cama, ni es león
y desaparece en cualquier rincón

 

más adivinanzas de animales...

Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.

La jaula es su casa, su ropaje amarillo, con su canto alegra a todos los vecinos.

Tiene lamparitas de luz verde y cuando es de noche las enciende.

Vive en el desierto, mata a las personas, debajo de las piedras, muy bien se acomoda.

Lo mismo que un galgo valgo, su retrato soy y amigo, y si por el campo salgo, las liebres mucho persigo, y es cierto que no soy galgo.

Con la primavera, llega la viajera. Su nido es de barro y su cola, de tijera.

Mis patas largas, mi pico largo, hago mi casa en el campanario.

Tengo ocho patas cargadas de ventosas, y paseo por las rocas, meciéndome en las olas. ¿Quién soy?

Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.

De celda en celda voy pero presa no estoy.