No es cama, ni es león
y desaparece en cualquier rincón
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Mientras ella cacarea, él va buscando pelea.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Soy sabia y no tuve escuela para mí no hubo doctrina soy maestra de cocina y cocino sin candela.
Envuelto en un cobertor, haga frío o calor.
Con la primavera, llega la viajera. Su nido es de barro y su cola, de tijera.
Mamífero rumiante de cuello alargado, por el desierto, errante, siempre anda jorobado.
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
De celda en celda voy pero presa no estoy.
Viste de chaleco blanco, y también de negro frac, es un ave que no vuela, pero nada. ¿Que será?
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
