No es cama, ni es león
y desaparece en cualquier rincón
más adivinanzas de animales...
Las cinco vocales en su nombre lleva, y no siendo ave por la noche vuela.
Soy sabia y no tuve escuela para mí no hubo doctrina soy maestra de cocina y cocino sin candela.
Soy un animal pequeño, piensa mi nombre un rato, porque agregando una «n» tendrás mi nombre en el acto.
Soy dama cruel, temerosa, me paseo en verde prado, y todo aquel que me mira se queda muy espantado. Yo luzco un largo vestido que en tienda no fue comprado, no fue por mano de sastre, ni medido, ni cortado.
Es que el pobre ve tan poco que tampoco mira ya, topa que topa que topa, con la topa lo hallarás.
Por más que se suena el moco le cuelga.
Adivina quien soy yo. Que al ir parece que vengo, y al venir es que me voy.
Soy chiquitito, puedo nadar, vivo en los ríos y en alta mar.
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
¿Qué animal de buen olfato, cazador dentro de casa, rincón por rincón repasa y lame, si pilla, un plato?
