No es cama, ni es león
y desaparece en cualquier rincón
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Llevo pijama a diario sin guardarlo en el armario.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
¿Quién hace su casa en la verde rama, y allí a sus hijos solicita y llama?
En dos castañuelas voy encerrado y al sacarme del mar me pongo colorado.
¿Cuál es el único animal que muere entre aplausos?
Larga y lisa, larga y lisa, llevo puesta una camisa, toda bordada, bordada, sin costura ni puntada.
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
Viajeras somos de negros vestidos, debajo de las tejas hacemos los nidos.
¿Qué es, qué es, del tamaño de una nuez, que sube la cuesta y no tiene pies?
Nunca camina por tierra, ni vuela, ni sabe nadar, pero aún así siempre corre, sube y baja sin parar.
