No es cama, ni es león
y desaparece en cualquier rincón
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Nace en la dehesa y come en tu mesa.
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
Tengo alas y pico y hablo y hablo sin saber lo que digo.
Del agua soy, tierra y aire cuando de andar me canso, si se me antoja vuelo si se me antoja nado.
En el campo me crié dando voces como loca; me ataron de pies y manos para quitarme la ropa.
Tengo de rey la cabeza calzo espuela pavonada, llevo barba colorada, mi sueño temprano empieza y madrugo a la alborada.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
Es blanca como la nieve, es negra como el carbón, las patas como una vela, el cuello como una hoz.
Con cuello largo y finito se pasea muy feliz, sólo si fueras mosquito le verias la nariz.
En alto vive, en alto mora, en alto teje, la tejedora.
