No es cama, ni es león
y desaparece en cualquier rincón
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Nadie admira tu cantar, ni tus patas, ni tu pico, ya que todos quedan prendados de tu abanico.
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
Este es un animal, de tal modo original, que al ponerse cara arriba, ya no se llama igual.
De celda en celda voy pero presa no estoy.
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
Cargadas van, cargadas vienen y en el camino no se detienen.
Soy roja como un rubí y llevo pintitas negras, me encuentro en el jardín, en las plantas o en la hierba.
Soy pequeño y alargado, en dos conchas colocado, como no puedo nadar, me pego a las rocas del mar.
Viajeras somos de negros vestidos, debajo de las tejas hacemos los nidos.
Si me escribes como es soy de la selva el rey si me escribes al revés yo seré Papá Noel.
