No es cama, ni es león
y desaparece en cualquier rincón
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Todo lo lleva delante, los colmillos para la lucha y la trompa para la ducha.
De verde esmeralda sobre la tapiada, rabo rabilargo, pata estirada, corre que te corre, mocita salada.
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
Jamás de su casa sale y corre el monte y el valle.
Verde como el campo, campo no es, habla como el hombre, hombre no es.
De China vengo, en Murcia vivo, como morera, seda fabrico.
Cuando nada en los ríos parece un tronco flotante, pero si muestra sus dientes todos huyen al instante.
Tiene las orejas largas, tiene la cola pequeña, en los corrales se cría y en el monte tiene cuevas.
Desde hace miles de años hemos transportado al hombre; ahora nos lleva escondidos en el motor de su coche.
