No es cama, ni es león
y desaparece en cualquier rincón
más adivinanzas de animales...
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Larga y lisa, larga y lisa, llevo puesta una camisa, toda bordada, bordada, sin costura ni puntada.
Orejas largas, rabo cortito; corro y salto muy ligerito.
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
De China vengo, en Murcia vivo, como morera, seda fabrico.
De colores muy galano, soy bruto y no lo parezco, perpetua prisión padezco, uso del lenguaje humano, si bien de razón carezco.
Mientras ella cacarea, él va buscando pelea.
Salta y salta, y la colita le falta.
Tengo ocho patas cargadas de ventosas, y paseo por las rocas, meciéndome en las olas. ¿Quién soy?
Adivina adivinador, por las mañanas soy un gran cantor.
