Soy señor muy elegante
y excelente nadador,
y puedo hacer con mi cuello
signos de interrogación.
más adivinanzas de animales...
Aunque no soy pajarillo canto sin ninguna pena y cuando en plural me usan represento la condena.
Chao, chao, rabito «alzao».
La jaula es su casa, su ropaje amarillo, con su canto alegra a todos los vecinos.
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
Mis patas largas, mi pico largo, hago mi casa en el campanario.
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Es negro como un curita y no se cansa de hacer bolitas.
Tiene las orejas largas, tiene la cola pequeña, en los corrales se cría y en el monte tiene cuevas.
Mil damas en un camino sin polvo ni remolino.
Su padre relincha con pésima voz, su madre rebuzna y suelta una coz.
