Soy señor muy elegante
y excelente nadador,
y puedo hacer con mi cuello
signos de interrogación.
más adivinanzas de animales...
Lo mismo que un galgo valgo, su retrato soy y amigo, y si por el campo salgo, las liebres mucho persigo, y es cierto que no soy galgo.
De negro y en procesión adivina quiénes son.
Tengo de rey la cabeza calzo espuela pavonada, llevo barba colorada, mi sueño temprano empieza y madrugo a la alborada.
Donde nadie sube, trepo, donde nadie anda, trisco, muy poco estoy en el valle, pues lo mío son los riscos.
Llevo pijama a diario sin guardarlo en el armario.
Alto, altanero, gran caballero, gorro de grana, capa dorada, espuelas de acero.
A la orilla de los ríos, croan sin meterse en líos, saltos dan, mas no son osos sino animales verdosos.
Tiene famosa memoria, gran tamaño y dura piel, y la nariz más grandota que en el mundo pueda haber.
En el estanque me admiran, por mi elegancia y belleza tengo cuello largo y fino y muy bonita cabeza.
Su padre relincha con pésima voz, su madre rebuzna y suelta una coz.
