Su padre relincha
con pésima voz,
su madre rebuzna
y suelta una coz.
más adivinanzas de animales...
No vuela y tiene un ala, no es camión y hace «cran».
Todo lo lleva delante, los colmillos para la lucha y la trompa para la ducha.
Chao, chao, rabito «alzao».
Soy roja como un rubí y llevo pintitas negras, me encuentro en el jardín, en las plantas o en la hierba.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
Nace en la dehesa y come en tu mesa.
Mientras ella cacarea, él va buscando pelea.
Avión minúsculo, picando en barrena sobre nuestro músculo.
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
