Soy dama cruel, temerosa,
me paseo en verde prado,
y todo aquel que me mira
se queda muy espantado.
Yo luzco un largo vestido
que en tienda no fue comprado,
no fue por mano de sastre,
ni medido, ni cortado.
más adivinanzas de animales...
Soy sabia y no tuve escuela para mí no hubo doctrina soy maestra de cocina y cocino sin candela.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Soy roja como un rubí y llevo pintitas negras, me encuentro en el jardín, en las plantas o en la hierba.
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
Sin salir de su casa por todos los sitios pasa.
Chao, chao, rabito «alzao».
Garra pero no mata, pata pero no de vaca.
En el estanque me admiran, por mi elegancia y belleza tengo cuello largo y fino y muy bonita cabeza.
Vuelo de noche, duermo de día y nunca verás plumas en ala mía.
Aunque no soy pajarillo canto sin ninguna pena y cuando en plural me usan represento la condena.
