Con caras muy blancas
llenas de lunares
a unos damos suerte,
a otros, pesares.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Si sumas uno más uno evidente que da dos, y si da dos te descubro dos veces la solución de este juego de salón.
Sobre la mesa se pone, sobre la mesa se parte y entre todos se reparte, mas nunca, nunca, se come.
Veintiocho caballeros ataviados de levita, que se ponen en la mesa a jugar una partida.
Cómete la «e» y pon una «a». Mírala muy bien y échala a volar.
Por come empieza y volar sabe, no es un avión, ni tampoco un ave.
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
Dieciséis personajes, con el rey y la reina, se enfrentan a otros tantos: si juegas mal te encontrarás perdido ¡y ganará el contrario!
Todos corren, uno pita, dos detienen, muchos gritan.
Para bailar me pongo la capa y para bailar me la vuelvo a quitar, porque no puedo bailar con la capa y sin la capa no puedo bailar.
Un mundo de fantasía cargadito de ilusiones, despierta nuestra alegría entre tantas atracciones.
