adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.

Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.

Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.

Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.

Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.

Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.

Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.

Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.