A la orilla de los ríos,
croan sin meterse en líos,
saltos dan,
mas no son osos
sino animales verdosos.
más adivinanzas de animales...
Sin salir de su casa por todos los sitios pasa.
Mis patas largas, mi pico largo, hago mi casa en el campanario.
Anido en las torres, largo cuello tengo y todos los años por San Blas vengo.
De negro y en procesión adivina quiénes son.
Adivina quien soy yo. Que al ir parece que vengo, y al venir es que me voy.
La jaula es su casa, su ropaje amarillo, con su canto alegra a todos los vecinos.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Su padre relincha con pésima voz, su madre rebuzna y suelta una coz.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
¿Qué animal de buen olfato, cazador dentro de casa, rincón por rincón repasa y lame, si pilla, un plato?
