A la orilla de los ríos,
croan sin meterse en líos,
saltos dan,
mas no son osos
sino animales verdosos.
más adivinanzas de animales...
Grandes patazas, chicas manitas, lindos colores en mis alitas, salto y no sé dónde caeré.
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
La jaula es su casa, su ropaje amarillo, con su canto alegra a todos los vecinos.
Mis patas largas, mi pico largo, hago mi casa en el campanario.
Anda, nada, vuela, no gasta zapato, va dejando estela.
No es cama, ni es león y desaparece en cualquier rincón
Nunca pongo mala cara, aunque siempre me dan col, acierta bobalicón.
Cuantas manos le dio el mar a este extraño pasajero que lo quieren contratar para que juegue de arquero ¿quién es?
Soy pequeño y alargado, en dos conchas colocado, como no puedo nadar, me pego a las rocas del mar.
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
