Con caras muy blancas
llenas de lunares
a unos damos suerte,
a otros, pesares.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Miras adelante, haces ejercicio, das a los pedales, tienes equilibrio.
Un combate que se entabla muy lento o con rapidez; ninguno de los dos habla; las piezas son más de diez.
La pones sobre la mesa, la partes y la repartes pero nadie se la come.
Cómete la «e» y pon una «a». Mírala muy bien y échala a volar.
Tengo caballos que suben y bajan, dan vueltas y vueltas y nunca se cansan.
Yo-yo me subo, yo-yo me bajo; si lo adivinas eres muy majo.
Once jugadores del mismo color, diez van por el campo, detrás de un balón.
Todos dicen que me quieren para hacer buenas jugadas, y, en cambio, cuando me tienen me tratan siempre a patadas.
Atada a una cuerda volaba y volaba y un niño en la tierra la sujetaba.
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
