Con la primavera,
llega la viajera.
Su nido es de barro
y su cola, de tijera.
más adivinanzas de animales...
Aunque yo llevo pijama, siempre ando muy despierta, por no servir al león de suculenta merienda.
Soy un animal patoso, y cuento con muchas patas; pero, en cambio, sólo tengo un pico y un par de alas.
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
Me roban mi vestidura porque la fuerza es su ley y visten con mis despojos desde el esclavo hasta el rey.
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Zumba que te zumba, van y vienen sin descanso, de flor en flor trajinando y nuestra vida endulzando.
¿Qué es, qué es, del tamaño de una nuez, que sube la cuesta y no tiene pies?
Aunque no soy florista trabajo con flores y por más que me resista el hombre arrebata el fruto de mis labores.
Garra pero no mata, pata pero no de vaca.
Es que el pobre ve tan poco que tampoco mira ya, topa que topa que topa, con la topa lo hallarás.
