Con la primavera,
llega la viajera.
Su nido es de barro
y su cola, de tijera.
más adivinanzas de animales...
Donde nadie sube, trepo, donde nadie anda, trisco, muy poco estoy en el valle, pues lo mío son los riscos.
Tengo tinta, tengo plumas y brazos tengo, además, pero no puedo escribir, porque no aprendí jamás.
Tengo de rey la cabeza calzo espuela pavonada, llevo barba colorada, mi sueño temprano empieza y madrugo a la alborada.
¿Quién hace su casa en la verde rama, y allí a sus hijos solicita y llama?
Verde como el campo, campo no es, habla como el hombre, hombre no es.
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
De celda en celda voy pero presa no estoy.
Grandes patazas, chicas manitas, lindos colores en mis alitas, salto y no sé dónde caeré.
En el estanque me admiran, por mi elegancia y belleza tengo cuello largo y fino y muy bonita cabeza.
