Con la primavera,
llega la viajera.
Su nido es de barro
y su cola, de tijera.
más adivinanzas de animales...
¿Qué clarín suena en la noche que a todos desvela al punto? No es soldado, ni marino, ni músico de conjunto.
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
Mi casa llevo a cuestas, tras de mí dejo un sendero, soy lento de movimientos, no le gusto al jardinero.
Las cinco vocales en su nombre lleva, y no siendo ave por la noche vuela.
Verde como el campo, campo no es, habla como el hombre, hombre no es.
En alto vive, en alto vuela, en alto toca las castañuelas.
Si preguntas mi nombre mi inicial está en guante y mi segunda letra anda siempre ambulante. La tercera y la cuarta se hallarán en total . Soy el más listo y guapo... pero el menos cordial.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
Lo rascaba llorando de la crin a la cola y en él se iba trotando por una loma.
No es león y tiene garra, no es pato y tiene pata.
