Cuando me caliento hasta los talones
aliso camisas y pantalones.
más adivinanzas de costura y plancha...
Te la digo, te la digo, te la vuelvo a repetir; te la digo veinte veces y no me la sabes decir.
Tan largo como un camino, proviene de vegetal, y a pesar de su extensión, en un cesto puede estar.
Soy pequeña y afilada y pincho con mis puntadas.
Un pie grave, ardiente y plano, va dejando el campo llano y, al pasar, su calentura va dejando en la llanura.
Dos hermanas diligentes que caminan al compás, con el pico por delante y los ojos por detrás.
Largo, largo, como un camino y cabe en un «pucherino».
Seguro que en tu casa está si no lo sabes no importa. Pero ¿qué cosa será que cuanto más larga más corta?
Primero ciega, luego pincha y todo une mientras camina.
De mi ojo cuelga un hilo largo, que une las telas y hace las prendas.
Pica, picando, colita arrastrando.
