De colores verderones,
ojos grandes y saltones,
tenemos las patas de atrás
muy largas para saltar.
más adivinanzas de animales...
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
En dos castañuelas voy encerrado y al sacarme del mar me pongo colorado.
Con nombre de perro empieza este curioso animal, que aunque nunca compra nada siempre con la bolsa va.
Tengo de rey la cabeza calzo espuela pavonada, llevo barba colorada, mi sueño temprano empieza y madrugo a la alborada.
Soy pequeño y alargado, en dos conchas colocado, como no puedo nadar, me pego a las rocas del mar.
Chao, chao, rabito «alzao».
Aunque no soy florista trabajo con flores y por más que me resista el hombre arrebata el fruto de mis labores.
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
